• Orografía.

Si hay dos cosas que caracterizan a este enclave natural son sus lagunas y circos glaciares, así como sus enormes valles cubiertos por bosques de castaños y rebollos; reflejo de la acción de los agentes fluviales y glaciares que imprimieron su huella en la Sierra de Candelario, y reflejo, asimismo, de la gran diversidad que en este entorno se puede apreciar.

Varios son los circos que podemos apreciar en la Sierra de Candelario:

- Circos embrionarios : Pinajarro, Espinarejo
- Circos escalonados: Hoya Mayor, Risco Gordo y Arroyo del Oso
- Circos desarrollados: La Hoya de Peña Negra y Hoya Moros.

Asimismo, una preciosa laguna, la laguna del Trampal y también la laguna del Chorro y la del Duque. Dos lugares excepcionales dentro de la sierra de Candelario que merecen ser visitados y disfrutados ya que son el fiel reflejo de la belleza que este enclave puede ofrecer. El agua, acompañando siempre al viajero, muestra, además, su más valioso apogeo en la garganta de la Sierra de Candelario. Canales y salvajes cascadas harán las mil maravillas de los visitantes.

Estamos ante un espacio natural de gran valor en muchos sentidos, de gran valor botánico, paisajístico así como de gran valor por su fauna y morfología, con valles montañosos de morfologías glaciares.

 

La vegetación existente en la Sierra de Candelario es una vegetación variada y diversa que incluye algunos endemismos en las cumbres de los picos más altos de la sierra.



Entre los valles y bosques de la Sierra de Candelario podemos encontrarnos el gato montés o el jabalí, el tejón o la nutria...