Las cumbres frecuentemente nevadas de la Sierra de Béjar o de Candelario presiden con su reconocida silueta este territorio meridional de Salamanca que constituye el sector occidental del Sistema Central peninsular.
Con cotas superiores a los 2.400 m. este farallón rocoso esconde paisajes de gran diversidad, enriquecidos por las numerosas corrientes fluviales que se deslizan desde los circos y valles montañosos de interesantes morfologías glaciares.
Castañares, robledales y pinares comparten el medio con nutridas alamedas, fresnedas, abedulares y toda suerte de especies de menor porte que configuran un valioso sotobosque donde habita el gato montés, la garduña, la jineta o el tejón. Las cimas son el refugio del vistoso pechiazul que alegra con sus cantos la colorida primavera serrana.
El águila real, desde los cielos, sobrevuela bellas localidades serranas de peculiares rasgos arquitectónicos que las convierten en unas de las más bellas de toda Salamanca.
Numerosos atractivos que tan sólo apuntan otros muchos que sorprenderán al viajero que se anime a disfrutar del Espacio Natural de Candelario.









